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viernes, 11 de septiembre de 2009

Chile: Ley de Reserva del Cobre: Sobornos Reservados

A propósito de las declaraciones del Ministro Pérez-Yoma sobre los casos “Mirage” y “Leopard”, que como él mismo expresa, se descubrieron fortuitamente (increíble, tomando en cuenta que él fue Ministro de Defensa en esa época), el honorable expresó que la gran culpable de facilitar las coimas y corrupciones en la compra de armamento en la FF.AA. es la "Ley Reservada del Cobre". Según dice, mientras exista esa ley, regular la compra de armamento será difícil.

Esta Ley fue impuesta en los últimos años de la dictadura, por parte del General Pinochet, y establece que el 10% del ingreso por venta de producción neta del cobre y sus subproductos hacia el exterior deben ser entregados por la Corporación Nacional del Cobre de Chile al Banco Central ( en dólares), para que sea destinado a las Fuerzas Armadas. Con este ingreso, las tres ramas del ejército deben financiar la adquisición de armamentos y pertrechos a sus respectivas instituciones. Especialmente, la ley nº 18.628 de 1987 es la que hace hincapié en esta norma.

De todas formas, no es una idea que se le haya ocurrido al generalísimo. Ya en la década del 30 se creó una ley de financiamiento militar. Mientras que el primer antecedente de ingreso por cobre, es de la época de Juan Antonio Ríos, quién creo el Consejo Superior de Defensa Nacional (Consudena), quien administra, vigila y controla la inversión de recursos entregados por leyes, y en donde aparece el primer nexo entre el cobre y las FF.AA. Finalmente, y como ley previa a la fijada por Pinochet, Carlos Ibañez del Campo estableció la entrega del 15% de los ingresos del cobre, directamente a las Fuerzas Armadas en 1958. En otras palabras, no es un invento de Pinochet, pero si terminó de moldearla hasta como se conoce hoy en día.

Ahora, El comentario de Pérez-Yoma se hace bajo dos puntos, que permiten entender la conexión de la Ley con los sobornos: primero, que dicha ley entrega el ingreso directamente desde el Banco Central a las ramas del ejército. Esto ya está dicho en la pequeña explicación de la ley que está más arriba. En ese sentido, son las mismas ramas las que gestionan qué y cómo se va a comprar, lo que gatilló en la llegada de un maletín de coimas para los altos rangos de la Fach en el caso “Mirage” para comprar aviones tan inoperantes como los que se compraron. Lo segundo, es que en el Ministerio de Defensa y/o La Moneda no llegó ningún tipo de maletín con plata, cosa que se está investigando y que permite que el comentario del Ministro del Interior tenga validez.

Los casos “Mirage” y “Leopard” son sólo dos de muchos probables casos de sobornos que deben haber rondado en las altas esferas de la milicia nacional, y hacen justo preguntar si es que tiene validez una ley como la de reserva del cobre. Primero que todo, porque depende de las fluctuaciones económicas de un producto específico, que además, es que el provee del 40% de los ingresos del país. Este primer semestre, con crisis y todo, las FF.AA. se embolsaron la no despreciable suma de 364 millones de dólares. Dinero con el que, en teoría, se debiese invertir en mejores armamentos para, nuevamente en teoría, generar una disuasión hacia los países vecinos. No está demás decir que ese dinero podría ser utilizado en proyectos sociales, de salud, educación, transporte, etc.

Por otro lado, la pregunta de rigor es ¿cómo fiscalizar que los ingresos de dicha ley vayan directamente a adquirir nuevo material bélico sin previo pago de coimas o sobornos? La respuesta más simple es, quitando el carácter de “reservada” de esta. Así, las ramas del ejército no tendrían una vía libre de dinero asegurado directo. Por otro lado, y que es algo importante, que el Consudema haga el trabajo para el que fue creado: fiscalizar, vigilar y controlar las inversiones para las FF.AA.

De todas formas, no es la idea exhumar de todo tipo de responsabilidad de Edmundo Pérez-Yoma, o al ex pOesidente Frei, que en cuyo mandato ocurrieron estas transacciones. Por lo menos responsabilidad política si tienen, y eso está claro. El tema pasa más porque hay aspectos que se llevaron a cabo durante la dictadura, en las que la Concertación ha hecho vista gorda. Y quizás, un fajo de billetes ha contribuido en esto.

Para la muestra un botón: ahora diferencias entre el Ministerio de Hacienda y del Interior no han podido llevar a cabo el primer paso de la derogación de la Ley de Reserva del Cobre, su llegada al Congreso.

por Jonathan Valenzuela®
Gobierno | Agosto 18, 2009

domingo, 30 de agosto de 2009

Bolivia se sube al carro de la modernización militar

Cuando la tendencia para comprar armas en América Latina llega a gastos de U$ 50 mil millones, al parecer ningún gobierno quiere quedarse atrás en el proceso de modernización militar, menos cuando el arsenal con el que se cuenta tiene equipos fabricados en los años 60 y 70.

Tal es el caso de Bolivia, país que tras la llegada al poder de Evo Morales en 2006 apuró un proceso de renovación de sus capacidades militares, pero que todavía tiene un largo camino para alcanzar a sus vecinos.

Con la reciente firma de una línea de crédito con Rusia por US$ 100 millones, el Palacio Quemado pretende proporcionarle a sus filas la instrucción adecuada y necesaria con armas modernas. En estos momentos un aviador boliviano opera con naves T-33, fabricadas hace 40 años, mientras que el oficial de blindados ocupa tanques SK-105 o M-9, de los años sesenta.

Problemas

Últimamente, las negociaciones de material de guerra no han sido del todo exitosas para Bolivia. En los 90 se acordó con China la entrega a La Paz de cañones, misiles antiaéreos, fusiles y granadas. Sin embargo, en 2005, 41 cohetes fueron destruidos en EE.UU. luego que se acordara que eran un peligro al no tener el mantenimiento adecuado. El hecho, calificado luego por Morales de irregular, causó la salida del alto mando militar en 2006, y enfrió las relaciones con Beijing.

En marzo pasado, Washington, un ex socio clave del Ejecutivo boliviano, vetó la venta de seis aviones L-159 de fabricación checa, pero de componentes norteamericanos, que iban destinados a la lucha antidroga. Por ende, para Morales obtener un buen trato con Moscú es fundamental.

Si bien todavía se trata de un acuerdo genérico, las últimas compras promovidas por Evo dan luces de sus posibles exigencias a Rusia.

En conjunto con el Ministerio de Defensa, las prioridades de la Presidencia apuntan a obtener material de la industria pesada militar para atender tareas duales, es decir, de propósito bélico pero también de emergencias civiles.

Desde 2006 se ha gastado en distintos aviones de transporte: un Convair CL-66, otros tres modelos BAE 146, y otro de tipo DC-10. A España le compró otras tres naves Aviocar C-212, y casi cincuenta vehículos entre jeeps, buses y camiones militares. Y logró que Francia venda dos helicópteros Eurocopter AS-350.

En esa línea y dispuesto a despejar dobles lecturas, desde que se supo del contrato con Rusia, Walker San Miguel, titular del área, se esmeró en aclarar que Bolivia es un país "pacifista por convicción".

Óscar Alba, presidente del Instituto de Estudios Internacionales en Cochabamba, dijo a "El Mercurio", en tono similar, que "Bolivia nunca ha tenido un presupuesto de renovación (militar). Eso es sabido en todas partes. (La compra bélica) no es relevante desde un punto de vista de una carrera armamentista ni nada parecido".

De todas formas, sonidos de alarma se escucharon en Paraguay. El gobierno de Fernando Lugo exigió a Bolivia una aclaración sobre el convenio con Rusia. En Asunción ya se pide al Ejecutivo una reorganización similar de su Ejército, que al igual que el boliviano, estaría obsoleto.

La capacidad militar boliviana no está orientada a una guerra. Para los estándares internacionales, los ejércitos de Paraguay y Bolivia aún son muy débiles", agregó el analista chileno Eduardo Santos.

Por su parte, el consultor paraguayo Enrique Chase manifestó que la explicación para este fenómeno de rearme "viene como consecuencia de lo que está pasando en países como Venezuela y Ecuador, que forman un bloque de militarización en toda la región extrapolándolo a otros países. Eso es lo que preocupa de sobremanera".

Aparte de la influencia extranjera, los expertos dicen que a nivel local en Bolivia pesa también un factor político.

Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Nueva Mayoría, con base en Buenos Aires y dedicado al análisis en defensa regional, señaló a este diario que tal modernización bélica parece tener interés "sobre todo en dar cierta satisfacción a los reclamos de las Fuerzas Armadas, que en las últimas crisis se mantuvieron leales a Morales".

Tráfico de armas

Existen factores que hacen dudar a las empresas a la hora de negociar con Bolivia. Uno de ellos es que no confían en la capacidad del país de mantener las armas en su territorio.

En julio, el traficante de armamento Antonio Jorge Goncalves dos Santos, alias el "Tony", fue arrestado y acusado de proveer a las favelas de Río de Janeiro con fusiles del ejército boliviano.

Según las autoridades brasileñas, en los últimos seis meses se confiscaron 30 ametralladoras antiaéreas de procedencia boliviana. La Paz reclama que aún no se ha confirmado del todo que los fusiles sean realmente de su ejército.

El Mercurio